
Zimerman recordó el vínculo personal con el papa Francisco y destacó su legado de diálogo y convivencia
El dirigente de la comunidad judía reconstruyó una relación que se extendió por décadas, basada en el diálogo interreligioso.
A un año del fallecimiento del papa Francisco, el dirigente de la comunidad judía Alberto Zimerman repasó el vínculo personal que mantuvo con Jorge Bergoglio desde fines de los años ’90, una relación que se inició en Buenos Aires y se consolidó con el paso del tiempo a través de encuentros, llamadas telefónicas y correspondencia.
Zimerman recordó que el primer contacto se produjo en 1998, en el marco de una gestión vinculada a actividades de derechos humanos, y destacó que desde entonces se fue construyendo un vínculo sostenido en el diálogo y la cercanía personal.
Durante la entrevista, el referente de la comunidad judía subrayó la apertura de Bergoglio hacia el encuentro interreligioso y su capacidad de vincularse con personas de distintas creencias. También remarcó aspectos de su personalidad como el humor, la sencillez y la cercanía en el trato cotidiano.
Con el tiempo, la relación se profundizó y pasó a incluir llamados regulares y el intercambio de cartas, incluso durante el pontificado de Francisco. Según relató, ese contacto frecuente implicaba un ejercicio de reflexión constante y de intercambio intelectual y humano.
Zimerman destacó además el legado del papa Francisco en materia de convivencia y diálogo, al señalar que su mensaje trascendió lo religioso para proyectarse como una referencia global en la construcción de vínculos basados en el respeto y la diversidad.