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Figueroa pidió disculpas, pero volvió a llamar “delincuentes” a los manifestantes

El concejal se retractó por sus agravios contra quienes marcharon contra el Gobierno nacional, aunque ratificó sus cuestionamientos.

Figueroa pidió disculpas, pero volvió a llamar “delincuentes” a los manifestantes

El concejal se retractó por sus agravios contra quienes marcharon contra el Gobierno nacional, aunque ratificó sus cuestionamientos.

El Concejo Deliberante de la Capital fue escenario de un nuevo cruce político por los dichos del concejal libertario Diego Figueroa contra quienes participaron de una movilización contra el presidente. Durante la sesión de este jueves, el edil pidió disculpas por haberlos llamado “kukas, perucas y zurdos” y por sus comentarios sobre la higiene personal de los manifestantes. Sin embargo, lejos de cerrar la polémica, volvió a calificarlos de “delincuentes”.

El descargo se produjo luego de que el Interbloque presentara una nota de repudio, respaldada en el recinto por el concejal José Facundo Ripoll. El edil sostuvo que las diferencias políticas no justifican expresiones de discriminación, estigmatización o humillación y reclamó una rectificación pública.

“Me sorprendió ver en el orden del día esa nota. Si me hubiera pasado, yo la suscribía. Repudio mis palabras”, comenzó Figueroa.

Luego pidió perdón a quienes había insultado y reconoció que se equivocó al hacer referencias despectivas sobre su aspecto y su higiene. Pero inmediatamente endureció nuevamente su discurso: “No sé si huelen mal o no, les pido perdón por suponer eso. Lo que no me cabe duda es que son unos delincuentes”.

Para justificar sus afirmaciones, el concejal leyó artículos del Código de Faltas que contemplan sanciones para quienes obstaculicen el tránsito o incumplan determinadas disposiciones sobre manifestaciones públicas. Incluso advirtió que, si su espacio llega al Gobierno, buscará hacer cumplir esas normas.

Durante su intervención también intentó reproducir un video de la protesta desde su teléfono, pero la Presidencia del cuerpo le pidió que respetara el reglamento.

Además, reclamó que otros bloques se pronunciaran sobre las supuestas invitaciones a pelear que habrían recibido los diputados Francisco Monti y Carlos Aibar Quintar. También cuestionó los calificativos que recibió desde algunos sectores de la prensa y reivindicó su identidad: “Yo soy negrito, soy morocho, soy trigueño, soy mestizo, soy marrón”.

Sopaga defendió a Figueroa y apuntó contra el Interbloque

Antes de que Figueroa tomara la palabra, su compañera de bancada, Eleonora Sopaga, cuestionó la presentación del Interbloque y defendió la actuación del concejal libertario.

La edil hizo referencia a la situación de bullying que conmueve a Catamarca y cuestionó que sus pares se pronunciaran sobre la problemática recién después de la controversia generada por los dichos de Figueroa.

“Lo que a mí me apena y me avergüenza es que es evidente el uso político que están haciendo con esta situación, porque, previo a esto, ninguno de los concejales que están acá dijo nada”, manifestó.

Según Sopaga, Figueroa fue el único que se puso públicamente a disposición de los padres de la adolescente involucrada en el caso.

También denunció situaciones de destrato hacia los integrantes de La Libertad Avanza cada vez que intervienen en las sesiones. “A esta altura del año no saben ni mi nombre ni mi apellido. Y antes de querer venir a censurar lo que expresa o deja de expresar el concejal Figueroa, ustedes deberían dar el ejemplo”, expresó.

Finalmente, apuntó contra el defensor del Pueblo, Dalmacio Mera, quien había pedido bajar “un poquito la espuma” en medio de la polémica. “¿Por qué no va y se lo dice así en la cara a los padres de esta menor? A ver qué le responden”, cuestionó.

El episodio volvió a trasladar al recinto la discusión política generada por los dichos de Figueroa y expuso las diferencias entre los bloques sobre el alcance de las expresiones públicas, el respeto institucional y el tratamiento de las problemáticas sociales.

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