
Catamarca fortalece el control del transporte minero en las rutas de alta montaña
Una nueva normativa establece un régimen digital obligatorio para registrar viajes, cargas, vehículos y conductores.
El Gobierno de Catamarca puso en marcha un nuevo esquema para ordenar y fortalecer el control del transporte de cargas mineras en las rutas de alta montaña. La medida surge de la Resolución Conjunta N° 1/2026, impulsada por los ministerios de Integración Regional, Logística y Transporte y de Minería.
La normativa establece un Régimen Provincial de Información y Seguridad del Transporte Minero, que incorpora herramientas digitales para realizar controles preventivos sobre los vehículos y operaciones vinculadas con la actividad minera.
La resolución fue firmada el 30 de julio y publicada en el Boletín Oficial de la provincia el 21 de agosto. El nuevo mecanismo busca contar con información anticipada y trazable sobre los movimientos de cargas para mejorar la capacidad de respuesta ante accidentes, contingencias climáticas y otras situaciones que puedan producirse en sectores cordilleranos.
Un sistema de registro previo para cada viaje
Uno de los principales componentes del nuevo régimen es el Sistema de Guías de Transporte Minero (SGTM). A través de esta plataforma, las empresas mineras deberán realizar una declaración digital obligatoria antes de cada viaje alcanzado por la normativa.
El registro contempla datos vinculados con los transportistas, la identificación de las unidades, las patentes, la hoja de ruta y el cumplimiento de los períodos de descanso de los conductores.
De esta manera, los vehículos afectados al transporte de cargas mineras no podrán iniciar su recorrido sin contar con la correspondiente Guía de Transporte Minero, una constancia digital con un número único y validación previa por parte del sistema de la Secretaría de Transporte provincial.
El objetivo es que el Estado disponga de información actualizada sobre quiénes circulan, qué transportan y por qué corredores lo hacen, especialmente en zonas donde las condiciones de tránsito y asistencia pueden resultar complejas.
Seguridad operacional y prevención de la fatiga
El segundo componente del régimen está vinculado con la seguridad operacional. La normativa contempla que la autoridad de aplicación pueda establecer condiciones específicas para la circulación de vehículos mineros, teniendo en cuenta las características de los caminos de alta montaña.
Entre las herramientas previstas se encuentran la regulación de ventanas horarias de circulación, velocidades máximas según los distintos tramos, configuración de convoyes y distancias de seguridad entre vehículos.
También se incorpora la prevención de la fatiga como un aspecto central de la seguridad vial. Para ello, el régimen contempla la implementación de un Sistema de Gestión del Riesgo por Fatiga, orientado a reducir los peligros asociados a jornadas extensas de conducción y al cansancio de los choferes.
Mayor actividad minera, nuevos desafíos viales
La expansión de los proyectos de minería metalífera y de litio modificó el movimiento de cargas en distintos corredores de la provincia. El incremento de camiones que transportan combustibles, insumos, maquinaria y otros materiales hacia zonas de alta montaña plantea nuevos desafíos para la gestión del tránsito.
Las características geográficas de Catamarca, sumadas a los caminos sinuosos, las grandes alturas y las condiciones climáticas variables, requieren mecanismos de prevención y fiscalización adaptados a ese contexto.
En este escenario, la nueva normativa busca articular las competencias de las áreas provinciales de Transporte y Minería para establecer un esquema de control común y mejorar la seguridad de las operaciones.
La medida se inscribe en las facultades de fiscalización del Estado sobre el uso y la seguridad de la infraestructura vial pública y apunta a generar un sistema de información que permita anticipar riesgos, ordenar la circulación y mejorar la coordinación ante eventuales emergencias.
Con el nuevo régimen, Catamarca avanza hacia un modelo de control digital, preventivo y trazable del transporte minero, en un contexto en el que la actividad extractiva continúa ganando peso en la circulación de cargas por los corredores de alta montaña.